Instala en Claude un sistema operativo comercial que investiga cuentas, detecta señales y prepara mensajes, reuniones, objeciones, propuestas y seguimiento — sin empezar de cero en cada oportunidad.
68 asistentes especializados, un único proceso y un expediente vivo por cliente. Para founders, consultores y vendedores B2B con deals de 1.000 a 15.000 €.
Pago único · acceso inmediato · garantía de 15 días. Se instala sobre Claude (Desktop o un Proyecto) en unos 10 minutos.
No necesitas otra IA que escriba más. Necesitas un sistema que sepa qué investigar, qué creer, qué decir y qué hacer después.
Porque no tienes detrás un equipo de research, ni un SDR, ni alguien que te escriba las propuestas. Lo haces todo tú, entre reunión y reunión:
Sin slides y sin teoría: el mensaje que sale cuando le pides a la IA "escríbeme un email", y el que sale cuando antes ha investigado la cuenta y elegido el ángulo.
"Hola Marc, ayudamos a empresas industriales a optimizar sus operaciones y ganar eficiencia con soluciones a medida. Me gustaría agendar una llamada para mostrarte cómo podemos ayudarte. ¿Tienes 15 minutos esta semana?"
"Hola Marc, vi que Acme abrió una segunda planta en Lyon — eso suele disparar la presión por cubrir capacidad antes de tenerla rentable. Justo trabajo ese momento con responsables de operaciones industriales. ¿Os está pasando?"
La diferencia no está en escribir más rápido. Está en saber qué investigar y qué decir antes de escribir.
Más abajo tienes el dossier completo que produce por cada cuenta: 11 secciones, con cada dato etiquetado como hecho, indicio o hipótesis.
Tu problema no es que no sepas vender. Es que entre el momento en que aparece una cuenta interesante y el momento en que la conversación avanza hay horas de trabajo que haces a mano. Y ese trabajo no cabe en tu día.
Dos horas investigando cuatro empresas y escribiendo mensajes uno a uno. Los envías. Pasan los días. Silencio. Y la sensación de haber gastado la mejor mañana de la semana sin mover nada.
Hay que entregarla el lunes. Investigas, redactas, calculas el ROI, maquetas. Cuatro horas que salen directamente de tu familia. Y el cliente tarda tres semanas en contestar.
Abres tus notas y ves tres oportunidades interesadas sin seguimiento desde hace dos semanas. Una estaba a punto. No la perdiste por precio ni por competencia: no llegaste.
Ninguna de las tres es un problema de talento comercial. Las tres son un problema de capacidad.
Llevas años dando por hecho que esto es parte de vender. No lo es.
Perder la mañana investigando, reescribir cada mensaje, montar la propuesta el fin de semana: eso nunca fue el oficio. Es que hasta hace poco no había una alternativa que no te hiciera quedar peor. Eres bueno vendiendo — el cuello de botella es el trabajo de escritorio que hay detrás.
Cada una parece asumible por separado. El problema es que se acumulan, y ninguna aparece en tu CRM como "venta perdida": aparecen como silencio.
Dedicas la mañana a una empresa que nunca iba a comprar.
Entras sin saber qué le está pasando de verdad a esa empresa.
Es correcto y educado, y por eso es intercambiable con los demás.
Sales de la reunión sin el impacto en euros ni saber quién firma.
"Ya tenemos proveedor" te pilla sin una respuesta preparada.
Tardas cuatro días y el interés ya se ha enfriado.
Cuando vuelves, la conversación ya está fría.
Piden descuento y cedes sin saber dónde está tu suelo.
Una fuga parece pequeña. Varias juntas convierten un buen pipeline en oportunidades perdidas.
El sistema completo cuesta 47 € una vez — menos que un cuarto de día de un consultor comercial.
Cada oportunidad que se te escapa puede costar treinta veces más.
Te daba texto correcto en treinta segundos, pero había que reescribirlo entero. Y cuando no sabía algo, se lo inventaba con total seguridad.
Funcionan hasta que tu prospecto recibe la tercera igual esa semana. Acabaron en una carpeta que no vuelves a abrir.
Saliste con apuntes y buenas intenciones. El lunes seguías investigando cuentas a mano, igual que antes de pagarlos.
Te dice en qué etapa está cada deal. No investiga la cuenta, no escribe el mensaje y no prepara la propuesta por ti.
Mandan cientos de mensajes idénticos. En venta técnica eso no es eficiencia: es quemar tu nombre en la lista de gente a la que no volver a abrir.
El problema no eras tú. Unas te enseñan sin hacer el trabajo, y otras lo hacen sin criterio.
Lo que faltaba era algo que hiciera el trabajo y lo hiciera con criterio de vendedor. Esas dos cosas a la vez.
Un proceso comercial completo —investigar, entender, escribir, seguir, reunir, proponer, negociar y cerrar— con especialistas de IA que hacen el trabajo pesado de cada etapa. Tú decides a quién contactar, qué enviar y cuándo. El sistema te quita de encima lo que hay alrededor.
Cada etapa con su asistente y su salida concreta.
No son 68 herramientas sueltas. Configuras tu contexto una vez —qué vendes, a quién y con qué tono— y todos los asistentes parten de ahí. Cada cuenta tiene su propio expediente: el sistema lo lee antes de ponerse a trabajar y lo actualiza al terminar, así que la objeción que resolviste en marzo sigue estando ahí en junio. Y cuando pides "el prospecto completo de [empresa]" o "trabajemos este deal", encadena los asistentes que hagan falta en orden, pasando lo que produce uno al siguiente.
Eso sí: lo arrancas tú. Abres Claude y le dices en qué estás. No se dispara solo, no lee tu correo y no toca tu CRM.
Cada prospecto deja de ser un nombre en una lista. Por cada cuenta que trabajas, el sistema te deja un dossier de 11 secciones — y no es una maqueta para esta web: es exactamente el que puedes abrir aquí debajo.
Se abre en una pestaña nueva · empresa y personas de ejemplo (ficticias) · generado por el System OS
Seamos claros: esto no te consigue la reunión por arte de magia. Te da el mejor primer mensaje posible con el contexto real de la cuenta. Que respondan depende de a quién elijas y de tu criterio — pero un mensaje con contexto convierte mucho mejor que uno genérico.
Tú traes la señal (una noticia, un post, la web de la empresa). El sistema la convierte en un mensaje que no suena a plantilla.
Señal: su sector entra en la normativa NIS2.
"Hola [nombre], con NIS2 muchas empresas de vuestro tamaño descubren que cumplían solo 'a medias'. ¿Ya tenéis claro qué os falta exactamente, o sigue en la lista de pendientes?"
Señal: han crecido muy rápido en poco tiempo.
"Hola [nombre], vi que habéis crecido mucho este último año. En ese salto, los procesos que iban bien con un equipo pequeño suelen empezar a crujir. ¿Estáis notando roces en la operativa?"
Señal: se adjudicaron un proyecto grande nuevo.
"Hola [nombre], enhorabuena por el nuevo proyecto. Arrancar algo así suele traer un pico de carga y coordinación que aprieta al equipo técnico. ¿Vais con margen o ajustados para ese arranque?"
Industrial, software, servicios, consultoría, ingeniería… el método es el mismo: contexto antes que producto.
Por eso el sistema no está diseñado para decir más, sino para distinguir lo que sabe de lo que todavía tienes que validar. Antes de que envíes nada, cada afirmación va etiquetada:
Está respaldado por una fuente concreta. Puedes decirlo en una reunión sin miedo.
Una señal que probablemente signifique algo, pero no es certeza. Se menciona con cuidado.
Tu interpretación comercial. Se valida preguntando, no se afirma delante del cliente.
Y si le falta información para responder, te la pide en vez de rellenar el hueco para quedar bien.
Y son dos filtros, no uno, porque son dos riesgos distintos: el guardián anti-humo caza cifras sin fuente y certezas que en realidad son suposiciones; el humanizer caza el "olor a IA" —frases hechas, entusiasmo impostado, vocabulario corporativo—. Uno protege tu credibilidad técnica, el otro protege que suene a ti.
La IA acelera tu criterio. No lo sustituye.
Claude es excelente. Lo que no tiene es tu proceso comercial: qué investigar de esa empresa, qué validar antes de escribir, qué preguntar en la reunión, en qué orden, y qué hacer después. Eso es lo que aporta el sistema.
| Claude o ChatGPT | Packs de prompts | System OS | |
|---|---|---|---|
| Contexto de la cuenta | El que le pegues tú | El que le pegues tú | Lo investiga él |
| Proceso | Improvisas | Piezas sueltas | Etapa a etapa |
| Calidad antes de enviar | ✕ | ✕ | Guardianes |
| Continuidad | Empiezas de cero | ✕ | Expediente |
| Especialización | ✕ | Parcial | Una por etapa |
| Siguiente paso | Lo decides a ciegas | ✕ | Te lo propone |
| Reuniones y propuestas | ✕ | ✕ | ✓ |
Claude pone el motor. Esto aporta el proceso comercial que lo dirige.
No es una carpeta de prompts: son 68 asistentes agrupados por el resultado que persigues, con memoria por cliente y guardianes que revisan cada pieza antes de que la uses. Eliges el momento en el que estás y el sistema te lleva al siguiente.
No es teoría de IA. No es un curso largo. No es una carpeta de prompts sueltos. Método, no magia.
No es que vendas mejor. Es que llegas a todo.
No programas nada, no aprendes prompts, no cambias de CRM y no empiezas de cero: el sistema llega hecho y tú le aportas tu contexto.
Lo subes a Claude (Desktop o un Proyecto). Diez minutos siguiendo la guía en español.
Una entrevista te pregunta qué vendes, a quién y cómo. Doce preguntas, una a una.
"Tengo esta cuenta", "esta reunión el jueves", "este deal parado". Sin buscar nada.
Un prospecto o un deal tuyo, no un ejemplo. El sistema hace el trabajo pesado.
Cada salida termina con el siguiente paso y lo guarda en el expediente de la cuenta.
Puedes tener el primer prospecto trabajado el mismo día que lo instalas.
No viene a sustituirte como vendedor. Viene a quitarte trabajo de encima para que vendas con más criterio.
No nace de teoría de IA ni de un curso de prompts. Nace de años de desarrollo comercial B2B real — prospección, seguimiento, propuestas y cierre — convertidos en un sistema para que apliques ese criterio con la IA, no que la IA lo sustituya. Método, no magia.
El último deal que se te enfrió no lo perdiste por precio.
Alguien contestó antes que tú. O lo viste parado dos semanas, pensaste «ese estaba a punto» y ya era tarde. No hacía falta un competidor mejor que tú: bastaba con uno que llegara a tiempo.
Y eso ya no depende de cuánto trabajes. Depende de a cuánto llegues.
"Tenía leads, pero los estaba dejando enfriar."
El problema no era conseguir contactos. Era tardar demasiado en escribirles y no tener claro qué ángulo usar. Con el sistema pude pasar de investigar sin rumbo a tener un proceso para analizar, escribir y avanzar.
"Mis mensajes sonaban correctos, pero genéricos."
Ya usaba IA, pero los textos parecían iguales para todos. Este sistema me obligó a mirar mejor al prospecto antes de escribir: contexto, dolor y oportunidad. El mensaje sale con más intención comercial.
"Estaba perdiendo oportunidades por no hacer seguimiento."
El primer mensaje no era mi única fuga. Muchas conversaciones se enfriaban porque no sabía qué decir después. Con el sistema pude ordenar respuestas, objeciones y próximos pasos sin improvisar cada vez.
Opiniones de clientes reales de Evolutive AI Sales.
Un sistema operativo comercial B2B completo:
Research → Calificación → Outreach → Reuniones → Objeciones → Propuestas → Negociación → Follow-up → Cierre.
Ponlo en perspectiva: un consultor comercial cuesta 390–560 € al día y un SDR contratado 2.200–4.000 € al mes. Esto es un sistema completo, tuyo para siempre, por menos que un cuarto de día de consultor — y un solo cliente de 3.000 € lo paga 30 veces.
Tras la compra podrás añadir el Business Analysis Pack — el motor de diagnóstico estratégico que encuentra la restricción que frena tu negocio y prepara el plan que este sistema ejecuta.
No tienes que evaluar el sistema entero ni leerte nada. Solo hacer una comparación honesta, una vez:
Coge un prospecto que de verdad quieras trabajar. Uno real, no un ejemplo.
Instala el sistema y sigue la ruta rápida que viene guiada paso a paso.
Compara el resultado con lo que habrías preparado tú esa misma mañana.
Si no ves valor para incorporarlo a tu proceso, pides la devolución.
Tienes 15 días desde la compra. Si dentro de ese plazo decides que no te aporta, escríbeme por WhatsApp o a contact@evolutiveaisales.com y te devuelvo el dinero. Sin formularios y sin preguntas incómodas. Lo que no te prometo es un resultado comercial: eso depende de a quién elijas y de tu criterio.
Es una pregunta razonable si ya te has gastado dinero en cursos y herramientas que no cambiaron nada. Por eso no te pido que me creas: arriba tienes el output real —un dossier completo de 11 secciones, generado por el sistema— y el antes/después de un mensaje. Y tienes 15 días de garantía para probarlo con un prospecto tuyo. Lo que no vas a encontrar aquí es una promesa de resultados: el sistema te quita trabajo de encima y ordena tu proceso, pero a quién contactas y qué decides sigue siendo tuyo.
Claude no es el problema — de hecho el sistema funciona sobre Claude. Lo que ChatGPT o Claude no tienen es tu proceso comercial: qué investigar de esa empresa concreta, qué validar antes de escribir, qué preguntar en la reunión, en qué orden, cómo revisar la calidad antes de enviar y qué hacer después. Pídele "escríbeme un email de prospección" y sale algo correcto y olvidable. La diferencia no está en el motor: está en lo que le das y en el orden en que se lo pides. Esa es exactamente la parte que compras.
Son dos riesgos distintos y cada uno tiene su filtro. Contra inventarse cosas: el sistema etiqueta cada afirmación como hecho (con fuente), indicio (señal sin certeza) o hipótesis (tu interpretación, a validar preguntando), y si le falta información la pide en vez de rellenar el hueco — es el guardián anti-humo. Contra sonar a robot: el guardián humanizer caza frases hechas, entusiasmo impostado y vocabulario corporativo antes de que envíes nada. En venta técnica un dato exagerado te cuesta el deal entero; por eso los dos filtros son parte del diseño, no un extra.
No hay que aprender nada nuevo: le hablas en español y le dices en qué estás ("tengo esta cuenta", "esta reunión el jueves"). La instalación son unos 10 minutos siguiendo una guía, y la configuración es una entrevista de 12 preguntas que puedes parar a la mitad y retomar otro día. Puedes tener tu primer prospecto trabajado el mismo día.
Evolutive AI Sales, empresa establecida en Francia. El sistema no nace de un curso de prompts ni de teoría sobre IA: nace de años de desarrollo comercial B2B real —prospección, seguimiento, propuestas y cierre— convertidos en un proceso para aplicar ese criterio con la IA. Si tienes dudas antes de comprar, escríbeme por WhatsApp y te respondo yo.
Nadie ve el sistema: ve tu mensaje. Y si está bien hecho, lo que ve es a alguien que se ha informado sobre su empresa antes de escribirle — que es exactamente lo contrario de no saber vender. El guardián humanizer existe para eso: que el resultado suene a ti y no a herramienta. Tú sigues eligiendo a quién contactas, qué ángulo usas y qué mandas; lo que delega es el trabajo de escritorio, no el criterio. Nadie te preguntó nunca si escribiste la propuesta en Word o a mano.
Entendible, y no te voy a meter prisa con cuentas atrás falsas: no hay plazas limitadas ni el precio desaparece esta noche. Lo único que te pido que mires es esto: lo que te tiene liado es precisamente el trabajo que esto te quita. La semana que viene vas a volver a investigar cuentas a mano, a escribir los mensajes uno a uno y a montar la propuesta el sábado. Si dentro de un mes sigues igual de liado, la decisión te habrá costado un mes de ese trabajo.
La comparación honesta es esta: la puesta en marcha son unos 10 minutos, más una entrevista de configuración de unos 10 más que puedes partir en dos días. Media hora en total. Si tu semana no tiene media hora para recuperar las horas que se te van en research y seguimiento, el problema que tienes no lo arregla este producto — lo arregla decidir qué dejas de hacer. Y para eso no necesitas pagarme nada.
Acceso inmediato tras el pago: descargas el sistema completo (los 68 asistentes, las plantillas de contexto, la guía "Empieza aquí", la ruta rápida de 20 minutos, la guía de asistentes con ejemplos por sector, un caso completo de ejemplo, una checklist antes de enviar y las instrucciones para Claude). Sigues la guía y en unos 10 minutos lo tienes funcionando.
Sí — de hecho funciona mejor cuando tu oferta necesita contexto antes de venderse. Te ayuda a entender la cuenta, detectar un posible dolor y entrar con un ángulo simple, sin empezar el mensaje explicando todo lo que haces.
Es justo para eso. Está pensado para ventas B2B donde el primer objetivo es abrir una conversación / conseguir una reunión, no cerrar de golpe. No sirve para ventas impulsivas ni productos simples.
No. No envía mensajes por ti. Te ayuda a preparar mejores mensajes, ángulos y seguimientos; tú decides a quién contactar y cuándo enviar.
Funciona sobre Claude (Claude Desktop o un Proyecto de Claude) y necesitas tu propia cuenta de Claude — no está incluida en esta compra. Aquí recibes los 68 asistentes; tú los cargas en Claude. No funciona con otras IAs: está optimizado para Claude.
Necesitas tu propia cuenta de Claude (no incluida). Para probar sirve el plan gratuito; para trabajar con Proyectos te conviene Claude Pro (unos 20 €/mes). Ponlo en perspectiva: si vendes soluciones de 1.000–15.000 €, un solo cliente cerrado paga años de Claude. Es, con diferencia, la herramienta más barata de tu stack comercial.
Es un sistema que tú diriges, no una promesa mágica. Su objetivo es que prospectes con más contexto, mensajes más relevantes y menos improvisación — la IA acelera tu criterio, no lo sustituye.
Mañana vas a hacer otra vez el research, los mensajes y el seguimiento a mano. O no.
Acceso inmediato · garantía 15 días · pago en cuotas según país